¿Cómo debe ser la oveja del futuro?

XXIV Foro Nacional del Ovino 2022

Foro Ovino 2022 - Ponencia - Vetia

Plan sanitario y reproductivo en ovino lechero

Juan Antonio Rodríguez Fernández1 y Javier Marcos Sainero2

1 Producción Ovina SLP - Provis

2 Director del Servicio Técnico de Vetia Animal Health

19/10/2022
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El plan de una explotación se divide en cuatro pilares: manejo, genética sanidad y reproducción. En la implantación del sistema sanitario-reproductivo, se elige en primer lugar el sistema reproductivo y después se implanta el programa sanitario, que gira en torno a la vacuna de agalaxia contagiosa.
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Producción Ovina SLP – Provis es una empresa de gestión ovina, que realiza su trabajo en explotaciones de tamaño considerable de la zona de Castilla-La Mancha. El equipo está compuesto por un veterinario de campo, dos ayudantes técnicos veterinarios, un ingeniero agrónomo y dos técnicos administrativos. Se gestionan unas 80.000 cabezas de ganado de raza Manchega y Lacaune, representando el 90% de las explotaciones que están fuera de ADS en las provincias de Ciudad Real, Toledo, Albacete y Cuenca.

El trabajo de campo incluye programa sanitario, gestión reproductiva, alimentación, manejo y control lechero. Por su parte, el trabajo de oficina incluye base de datos, gestión económica, gestión administrativa y gestión de la propia ganadería.

El plan sanitario y reproductivo de las explotaciones se divide en cuatro pilares: manejo (tipo de alimentación, calidad de las materias primas, horarios, limpiezas, suministros, cuidado de los animales por el personal, estado de las naves, mantenimiento), genética encaminada a una buena selección de corderas de alta calidad (control lechero, estudio lactaciones, planning sementales, monta dirigida, inseminación, gestión de desviejes), sanidad y reproducción (estas dos últimas unidas en el planteamiento y unidas en el desarrollo de los tratamientos).

En la implantación del sistema sanitario-reproductivo se elige en primer lugar el sistema reproductivo. Cubriciones de 4, 5 o 6 parideras al año o sistemas más modulados de 10-12 parideras, más pequeñas con mayor rotación y especialización del personal. Después se implanta el programa sanitario a partir del programa de cubriciones.

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Plan sanitario

El programa sanitario gira en torno a la vacuna de agalaxia contagiosa, porque en la zona donde ejercen el trabajo es una enfermedad endémica, muy contagiosa y de fácil entrada en las explotaciones. Además, se corre el riesgo de reducción de la producción, disminución en la calidad de leche, aumento de los costes de control y reposición y reducción del censo de la explotación. El resultado de la entrada de agalaxia contagiosa es de momentos difíciles en los costes de producción, episodios que lastran a las explotaciones y grandes pérdidas económicas. Por lo tanto, la agalaxia contagiosa es la principal amenaza de las explotaciones, por lo que se traza un programa sanitario dando prioridad a la vacuna de agalaxia con un establecimiento de fechas vacunales.

Se realiza una vacunación semestral del 100% en sábana de las ovejas y sementales. Se realiza una analítica semestral de leche con cultivos y PCR en tiempo real de leche en tanque. Por su parte, el programa de vacunación en corderas se realiza de forma independiente. Además, se realiza un protocolo de actuación en todas las entradas de animales, con una cuarentena y aplicación de vacunaciones contra agalaxia contagiosa.

Con estos condicionantes, se busca el momento idóneo para vacunar. Se debe vacunar a todos los animales con bolo, incluidos sementales, de forma que no se perjudique a cubriciones o parideras, por lo que se puede adelantar o retrasar la vacunación. También se evitan los meses de calor porque se obtienen peores resultados.

La fecha del resto de vacunas de preñadas se establece después de asignar la fecha de la vacuna de agalaxia contagiosa y se busca la protección cordero-madre. Las vacunas de pasterela, enterotoxemia, ectima contagioso y contra E. coli se implantan en función de las necesidades de cada explotación y se aplican a partir del diagnóstico de ecografía positiva.

La reposición lleva un programa reproductivo aparte, con la circunstancia de que se prescinde de utilizar calostro artificial. Al tener en el pasado fuertes incidencias del síndrome de la boca mojada y diarrea en neonatos, se estableció el calostro artificial, pero se perdía la inmunidad calostral del proceso de vacunación de preñadas. La reposición se vacuna en nodriza contra la pasterelosis, con una segunda dosis cuando ya están destetadas. También se pone una o dos dosis de basquilla y dos dosis de agalaxia contagiosa. Además, cuando se pone a las corderas el bolo, se aprovecha para poner la vacuna contra abortos, que en la totalidad de las explotaciones es la vacuna viva contra clamidias y de toxoplasma en los casos necesarios. El orden de vacunación depende de la incidencia existente o de la prioridad que se dé en cada momento.

En los sementales, se aplica la vacuna de agalaxia contagiosa junto a las ovejas adultas, pero siempre fuera del momento de la cubrición. También se vacuna contra pasterelosis y basquilla al retirar a los machos de la cubrición, con una periodicidad de dos veces al año, alternando con la vacuna de agalaxia contagiosa para que no se solapen.

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Programa reproductivo

En todos los sistemas se valora el resultado de la cubrición según ecografía. Para las adultas en época favorable reciben esponjas intravaginales y PMSG para la cubrición en monta natural, dependiendo de los resultados de las cubriciones históricas de la ganadería. En época desfavorable, se utilizan también esponjas intravaginales y PMSG para la monta natural.

El sistema de cinco o seis parideras es el más utilizado en las explotaciones que gestiona esta empresa. En el sistema de cinco parideras, se hace una ecografía antes de la cubrición y se toma la decisión de aplicar o no hormonales. Cuando la ecografía es negativa, se toma la decisión de volver a cubrir o enviar al animal al desvieje, en función del historial productivo y la edad del animal.

En el sistema de seis parideras, se realiza una ecografía con la cubrición empezada. Según datos históricos, época del año y estado de los animales, se decide si se debe intervenir en el sistema. Se ponen machos a todas las ovejas en su primera cubrición en su fecha. Para la segunda cubrición, se toma la decisión de volver a cubrir o enviar a desvieje, y siempre se aplican métodos hormonales. Normalmente se utilizan ciclos cortos para intentar que la cubrición no se alargue más de 30 días.

Se cubre con monta natural a la totalidad de las corderas, con una edad entre 8 y 9 meses y todas son sincronizadas con tratamiento hormonal de esponjas intravaginales y PMSG. Se cubren el día de inicio de la cubrición. La ventaja es que se dispone de todos los sementales de la explotación descansados, un mayor número de machos por cordera, aumenta la fertilidad, las corderas son las primeras en parir y se las puede enseñar a entrar juntas a la sala de ordeño cuando hay menos carga de trabajo, se puede cortar el ciclo improductivo lo antes posible y las corderas de reposición son las primeras en entrar a la nodriza.

Respecto a la inseminación artificial, se trabaja con la existencia de un centro de inseminación privado de raza Lacaune. Se insemina el 100% de los animales con semen mejorante cuando se toma esta opción, con una tasa de fertilidad muy buena, de forma que en esta raza se puede compaginar el programa genético con el reproductivo. Se hace genética sin bajar la tasa de fertilidad en la primera cubrición de las corderas y también se insemina a las adultas, que se aplica al principio de la cubrición unos días después de las corderas, con vistas a asegurarse una remonta y que las corderas entren las primeras con nodriza descansada para aumentar la viabilidad de la futura reposición. En los casos en los que no hay inseminación artificial, se sincronizan un lote de las mejores ovejas de tal forma que paran las primeras, con nodriza descansada, buscando las mismas ventajas.

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Caso práctico – Ganadería VV (2014)

Se trata de una ganadería de raza Lacaune de 4.000 madres con más de dos millones de litros anuales de producción. La explotación quería suscribir un seguro específico para proteger su capital frente a la posible entrada de agalaxia contagiosa. El propietario no quería vacunar contra agalaxia contagiosa, por recomendación de los veterinarios de la cooperativa de Francia donde adquirió las primeras 1.500 corderas, pero se le hace ver al propietario que el mayor riesgo de su explotación es la agalaxia contagiosa.

Se realiza una analítica microbiológica de tanque y un muestreo serológico de 300 ejemplares frente a Mycoplasma agalactiae comprobando que los animales eran negativos, vacunando en sábana a todos los efectivos antes del verano para evitar las altas temperaturas en lugar de suscribir el seguro. Esta decisión fue más barata que una hipotética prima del seguro, que por otra parte hubiera sido complicado de suscribir.

El resultado fue muy satisfactorio. De hecho, en la actualidad tienen 6.000 madres.

Las conclusiones son que se aprende de un caso de otra ganadería realizando serología y se hace una acertada elección de la fecha de vacunación. Por lo tanto, se aplica este modelo a todas las ganaderías nuevas que históricamente no vacunan y a las de nueva apertura.

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Caso práctico – Ganadería VE (2021)

Se comienza a gestionar una explotación nueva, con grandes problemas de agalaxia contagiosa. Se vacuna de esta enfermedad y de muchas otras.

Lo primero es que se hace es establecer el programa reproductivo, con seis parideras al año. A continuación, se establece el programa sanitario girando alrededor de la vacuna de agalaxia contagiosa. Se hacen analíticas de PCR y cultivos de leche de tanque. Ante la gravedad de la agalaxia contagiosa, se decide implantar tres vacunaciones al año y eliminar el resto de vacunaciones de ovejas adultas hasta conseguir que se estabilice el problema y que bajen los niveles de PCR para que el sistema inmune se centre en la agalaxia contagiosa, que es la enfermedad que tiene comprometida la viabilidad de la explotación. Estas tres vacunaciones se hacen separadas por 15-20 días para evitar que afecten a cubriciones y parideras, pero vacunando al 100% de los animales.

En la reposición, se encuentran corderas con síntomas a partir de los tres o cuatro meses de edad. Las corderas preñadas con problemas en articulaciones se caían y se morían. Y, en el primer parto, las corderas tenían inflamaciones de ubre bilaterales, que suelen producirse por contagio oral durante la crianza. Se llega a la conclusión de que el principal problema es de inmunidad calostral y de aparición precoz de los contagios, de forma que las corderas se contagiaban a una edad muy temprana. Por lo tanto, se decide poner una vacuna de pasterelosis en la nodriza con una segunda dosis al destete. Respecto a la agalaxia contagiosa, se pone una primera dosis a los 40-45 días de vida, una segunda a los 15 días y una tercera a los 21 días después de la segunda dosis, con lo que las corderas quedan vacunadas con tres dosis antes de los 100 días de vida. Por último, se pone el bolo y una vacuna de abortos.

El resultado fue muy satisfactorio, ya que a los seis meses disminuyen los niveles de micoplasma en PCR y las producciones aumentan. La sintomatología va desapareciendo y las corderas no presentan síntomas, no cayéndose cuando están preñadas.

Se considera que el modelo de vacunación de corderas fue muy exitoso y se aplica el modelo para ganaderías con agalaxia contagiosa muy extendida.

Caso práctico – Ganaderías LM (2015) y PC (2017)

Se trata de instalaciones nuevas, con corderas procedentes en su totalidad de Francia. Son explotaciones cerradas y sin riesgos sanitarios aparentes.

A la recepción de los animales, aprovechando el manejo de lectura del crotal, se les pone la primera dosis de la vacuna de agalaxia contagiosa. A los 15 días se aplica la segunda dosis para todo el ganado.

El resultado es que no se tienen casos de agalaxia contagiosa, ya que se dota al sistema inmune de memoria contra la agalaxia contagiosa, ya que las ovejas fueron vacunadas cuando eran corderas.

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